Megaproyectos de “energías limpias” atentan contra los derechos de los pueblos indígenas

Asamblea de juchitanEl corredor eólico del Istmo de Tehuantepec – región sur de México que abarca los estados de Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Veracruz – es uno de los más importantes de Latinoamérica en términos de inversión y de ganancias para las empresas. Hasta el momento se ha avanzado en más de 50 por ciento en la construcción de 28 parques eólicos proyectados para esta región, cimentados principalmente en tierras comunales indígenas, lo cual atenta contra los sitios sagrados y la forma de vida de estos pueblos, quienes sostienen una lucha desde hace casi dos años para detener el megaproyecto.

“De 15 parques que ya se construyeron, 10 están en tierras comunales y esto es ilegal. Estamos preocupados porque atentan contra nuestra forma de vida, nuestra salud y contra el mar”, advirtió Carlos Sánchez ex coordinador de la radio comunitaria Totopo del municipio de Juchitán Oaxaca. Así mismo,  afirmó que esta llamada “energia limpia” está comenzando a contaminar los mantos freáticos con los lubricantes y otras sustancias que utilizan los aerogeneradores, sus planchas de concreto están rompiendo con la agricultura tradicional y las vibraciones alejan a los peces y a las aves migratorias que están tomando otro rumbo.

La base principal de la economía local de estas comunidades gira en torno a la pesca y a la agricultura. En su gran mayoría, no cuentan con calles pavimentadas, no tienen hospitales y son pocos los que hablan el castellano. Es una de las regiones de México que tiene muy arraigada sus tradiciones y su lengua, que es el Zapoteco.  Más de una vez el gobierno y las empresas han ofrecido pavimentar sus calles y construir más escuelas a cambio de que permitan la construcción de los parques eólicos. Hay algunos que bajo engaños o con cierta cantidad de dinero han firmado los contratos de arrendamiento. Los que se mantienen en resistencia consideran que esto es una guerra contra los pueblos indígenas.

Las empresas transnacionales como Iberdrola, Acciona, Gas Natural Fenosa o Gestamp, Gamesa, Endesa, Eoliatec, Preneal, General Electric, Enron, Energía de Francia y Coca-Cola, por citar algunas, han empezado esta guerra por las energías renovables, un sector que promete grandes ganancias.

“Veremos una explosión de las tecnologías limpias, lo que va a generar grandes oportunidades de negocio para las empresas y gobiernos que entiendan este hecho. Porque la nación que lidere el mundo en energías limpias liderará la economía mundial del siglo XXI,” dijo en 2012 Juan Verde Suarez, asesor de Barack Obama en materia de economía y sostenibilidad. En 2012 China se consolidó como líder indiscutible de la industria de la energía limpia por encima de los Estados Unidos, con una inversión de 67.700 millones de dólares, 50 por ciento más que en 2011.

La crisis ecológica ha sido el principal instrumento para legitimar las decisiones políticas y económicas en pro de la Economía Verde, discurso que se ha empleado para el Istmo de Tehuantepec. Esta región esta contemplada con un gran potencial para los megaproyectos que abraza el Proyecto Mesoamérica, que van desde México hasta Colombia, un proyecto geoestratégico que gira en torno a los Tratados de Libre Comercio, establecidos principalmente con Estado Unidos.  Dentro de su eje económico buscan crear infraestructura y servicios del transporte carretero, marítimo y portuario, para favorecer y potenciar la circulación de mercancías. Así mismo, pretenden crear un Mercado Eléctrico Regional (MER).

Solo en materia de Energía Eólica, la región del Istmo de Tehuantepec tiene una capacidad de producción de 5,000 a 10,000 Mega Watt, suficiente para abastecer a mas de 18 millones de habitantes. No obstante, esta energía esta destinada a los encadenamientos de producción de grandes corporaciones como Wal Mart, FEMSA-Coca-Cola, Heineken, CEMEX y Bimbo, entre otras. Mientras tanto, el precio de la electricidad y los combustibles fósiles va en aumento para los mexicanos.

La reducción de las emisiones de dióxido de carbono ha sido el pretexto para impulsar este tipo de energía eólica, ya que se basan en la modalidad que determina el Protocolo de Kioto (PK) como Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Los MDL reciben apoyo financiero de los países industrializados en base el Artículo Nº 12 del PK. Es decir, estas empresas que están invirtiendo en energías renovables reciben financiamiento de sus gobiernos y de los gobiernos locales, generan ganancias por la producción de energía  y al mismo tiempo venden permisos de contaminación (Bonos de Carbono) a otros países o empresas que no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

La resistencia al proyecto eólico comenzó con la información

“Hay mucha libertad que ha otorgado el Estado mexicano a las empresas, para hacer lo que quieran con nuestras tierras comunales. Nosotros como pueblos originarios para el gobierno no valemos nada, somos perseguidos y asesinados …” Palabras de Radio Totopo.

IMG_4017Desde el año 2006 Carlos Sánchez junto a otros vecinos de su comunidad del barrio de la 7ª Sección en el municipio de Juchitán, se mostraron preocupados por las afectaciones que provocarían los parques eólicos. Con un equipo muy rudimentario decidieron iniciar el proyecto de la Radio Comunitaria Totopo, el primer espacio de comunicación alternativo en lengua zapoteca, que tuvo como principal objetivo, informar a los pueblos indígenas del Istmo de Tehuantepec sobre las implicaciones del Proyecto Mesoamérica y del Corredor Eólico.

Antes de la creación de esta radio, estas comunidades indígenas no habían recibido información en su lengua materna sobre dichos proyectos. Por ello, este proyecto comunitario ha representado desde su comienzo un gran peligro para los beneficios de diferentes personalidades, como los lideres de la Coalición Obrero Campesina Estudiantil del Istmo (COCEI), un ala del Partido de la Revolución Democrática (PRD), así como de diversos funcionarios de gobierno de otros partidos políticos. Pero sobre todo, ha representado un peligro para las empresas inversionistas, como Gas Natural Fenosa.

“El 26 de marzo del 2013 el gobierno atacó nuestro espacio de comunicación. La persecución de la policía estatal y los sicarios pagados por la empresa Gas Fenosa han querido debilitarnos”, sostiene Sánchez quien fungió como coordinador de la radio comunitaria durante siete años, recibiendo amenazas de muerte, hasta que lo detuvieron y golpearon los grupos de choque de la COCEI, al grado de casi provocarle la muerte.

A pesar de los ataques y persecución a la que se ven sometidos los integrantes de la radio, actualmente trasmiten todos los días con un trasmisor de 10 Watts de potencia y están en la búsqueda de un trasmisor de 1,000 Watts, pues consideran que  la radio  ha sido su principal herramienta de su lucha y es también el motivo por el cual los atacan constantemente.

En 2013, se creó la Asamblea Popular del Pueblo Juchiteco (APPJ) que ahora está a cargo de la radio. Esta asamblea mantuvo por varios meses una barricada para defender más de 2,000 hectáreas de tierra comunal, resistiendo solo con palos y machetes las agresiones de los sicarios, la policía y el ejercito.

En estas tierras la empresa Gas Natural Fenosa, ha empezado la construcción de su primer parque eólico en América Latina, que tendrá una potencia instalada de 234 megavatios, el tercero mas grande de la región, con una inversión de mas de 5,000 millones de pesos y afirmando que evitarán la emisión de 420,000 toneladas de dióxido de carbono al año. Sobre estas bases, la empresa ya ha iniciado los trámites ante la ONU para registrar esta instalación como mecanismo de desarrollo limpio.

Actualmente el conjunto de comunidades inconformes que forman parte de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo (APIIDTT) – San Dionisio del Mar, San Mateo del Mar, San Francisco del Mar, San Blas Atempa, Santa Rosa de Lima, Juchitán, Santa María Xadani y Unión Hidalgo, Álvaro Obregón, ejidos Charis y Zapata – se mantienen en constante alerta por el avance de dichos proyectos. La fortaleza de sus resistencia reside en el uso de las asambleas y consenso de los pueblos, como es el caso de la comunidad de Álvaro Obregón, perteneciente a San Dionisio del Mar, quienes decidieron declararse municipio autónomo y renunciar a las relaciones con el gobierno y los partidos político.

El municipio autónomo

Álvaro Obregón es una comunidad indígena Ikojts (Huaves) de San Dionisio del Mar de aproximadamente 3,171 habitantes. Esta comunidad se ha opuesto a otro de los parques eólicos que la empresa Mareña Renovables pretendía instalar en la Barra Santa Teresa, perteneciente al municipio de San Dionisio del Mar. Es un megaproyecto de mas de 132 aerogeneradores con capacidad de 396 megavatio.

Mujeres-Alavaro ObregonLa resistencia de los Ikojts de casi dos años, con constantes cierres de carreteras, movilizaciones y enfrentamientos con la policía y grupos de choque, permitieron la suspensión de este parque eólico (expediente 739/2012). No obstante, las agresiones e intimidaciones hacia esta comunidad no han cesado. “Saúl Vicente Vázquez orquestó una agresión directa hacia el municipio Autónomo el día 2 de marzo con un grupo de sicarios y con el respaldo del gobierno. Ahora están tratando de frenar nuestra autonomía”, denunció Alejandro López, miembro de la asamblea comunitaria. Así mismo afirmo que aunque hayan ganado el amparo de la suspensión de dicho proyecto, la empresa Mareña Renovables reubicara el proyecto en otra comunidad.

El día 1 de enero, el consejo de ancianos con toda la comunidad, reivindicaron los instrumentos del acuerdo 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en materia sobre autodeterminación de los pueblos indígenas y se declararon municipio autónomo. No obstante, el actual alcalde municipal de Juchitan, Saúl Vicente Vázquez , quien en algún momento fungió como miembro de ONU para
 Cuestiones Indígenas, desconoció este evento. Es así que en un salón de fiestas simuló una asamblea comunitaria con gente pagada por su asistencia y nombró una nueva autoridad.

“Nosotros como pueblos indígenas hemos visto un alto grado de corrupción en los tres niveles de gobierno. La ley es letra muerta para el Estado. Por eso decidimos utilizar el convenio 169 y los Acuerdos de San Andrés que propusieron nuestros hermanos zapatistas”, afirma Pedro López Orozco, miembro de la asamblea de Álvaro Obregón y de la radio comunitaria de este pueblo. Sostienen que defenderán su autonomía hasta las ultimas consecuencias.

La declaración del municipio autónomo de esta comunidad ha reavivado los ánimos de la lucha de estos pueblos y, haciendo eco de los Acuerdos de San Andrés Larraínzar, la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo ha decidido realizar el próximo 29 de marzo el primer Congreso Nacional Indígena (CNI) en Álvaro Obregón, buscando fortalecer un corredor de la resistencia en lugar del corredor eólico, asegurando que no darán un paso atrás en su lucha y en la construcción de su proyecto autonómico.

Unos días después de que Programa de las Américas hizo el recorrido en Álvaro Obregón para conocer el proceso de autonomía de este pueblo, los comunitarios emitieron una alerta sobre la detención de 12 miembros de la Policía Comunitaria, por elementos de la policía municipal de Juchitan, a cargo de Saúl Vicente Vázquez, quienes justificaron la detención diciendo que es ilegal nombrarse Policía Comunitaria. De la misma forma en esta alerta se responsabiliza al gobierno municipal y estatal de cualquier tipo de enfrentamiento que llegue a ocurrir en esta comunidad y que ponga en peligro la integridad física de los miembros de la Asamblea, por el intento de imposición de una autoridad ilegitima en Álvaro Obregón.

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