Jimmy Morales: el fracaso de su presidencia y el desprecio de sus habitantes


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Irma A. Velásquez Nimatuj, María Aguilar y Ramón González Ponciano*

El 14 de enero de 2020, Jimmy Morales entregó la presidencia de Guatemala y leyó el último de sus discursos en el Congreso, frente a unos cuantos diputados afines a sus posiciones y con la notoria ausencia de funcionarios públicos, miembros del cuerpo diplomático y representantes de organismos internacionales. Una primera indicio de la soledad que en muchos casos viene con la entrega del poder, y más aún cuando las mentiras y la ruindad de las acciones fueron tantas que aún muchos de los allegados al presidente saliente, prefirieron ser testigos distantes de cómo una vez culminado el ritual del traspaso del poder, la aureola de haber sido el personaje más prominente comienza a desvanecerse, confirmando la condición vulnerable en que terminan sobre todo quienes han hecho mal uso de la investidura del cargo.

Luego de entregar la banda presidencial a Alejandro Giammattei Falla, en el Teatro Miguel Ángel Asturias, Morales ya sin inmunidad salió corriendo por la puerta de atrás, en medio de la noche apresurando el paso para tratar de llegar al Parlamento Centroamericano (PARLACEN), ser juramentado y así obtener la ansiada protección de esa institución que desde 1991, sirve de refugio a ex-presidentes, ex-vicepresidentes y políticos centroamericanos corruptos y criminales[1]. Sin embargo, ello no fue fácil para Morales ni para el ahora ex-vicepresidente Jafeth Cabrera, porque decenas de ciudadanos indignados salieron a protestar y trataron de impedir que el binomio adquiriera inmunidad parlamentaria. Los recibieron con una alfombra de estiércol de vaca, cruces y pancartas, y una muralla de cuerpos y voces que a gritos pedían justicia y les aventaban todo tipo de objetos, piedras y hasta huevos, uno de los cuales impactó en la humanidad de Morales. Finalmente, luego de tres intentos de trasladar la juramentación a un hotel, y de que la Policía Nacional Civil combinada con el Pelotón Antimotines usaran la fuerza bruta y molieran a golpes a seis universitarios, Morales y Cabrera entraron por una puerta trasera al hotel en donde al filo de la media noche fueron juramentados y así a la mala, obtuvieron la impunidad que les permite librarse del brazo de la justicia por los siguientes cuatro años[2].


…su gobierno no fue de luces y sombras, sino de oscuridad completa para los 14 millones de habitantes que viven en el territorio nacional y los poco más de 4 millones que han sido obligados a migrar al norte.


Morales, Cabrera, y muchos otros funcionarios de su gobierno jamás podrán caminar libres por las calles de Guatemala y este artículo trata de documentar las razones de esa rabia, ese repudio ciudadano en contra de quién por muchas razones, ha quedado señalado como el peor presidente de la historia guatemalteca. Morales fue el presidente número 50 y su gobierno no fue de luces y sombras, sino de oscuridad completa para los 14 millones de habitantes que viven en el territorio nacional y los poco más de 4 millones que han sido obligados a migrar al norte. Morales, según cifras del Banco Mundial para 2019, deja al 59.3 de la población viviendo en pobreza y al 23 por ciento en extrema pobreza. Más de la mitad de los guatemaltecos son indígenas y el 79 por ciento de la población indígena vive en pobreza y el 40 por ciento en extrema pobreza. Las cifras son tan alarmantes que 8 de cada 10 niños indígenas sufren desnutrición crónica y el origen de ello reside en que, según el Union Bank of Switzerland, apenas 260 guatemaltecos controlan el 56 por ciento de la economía. Es decir, el 0.001 por ciento de la población es dueña de más de la mitad de la riqueza de todo el país[3].

Cuatro años de incoherencia

Hace 4 años, Morales asumió la presidencia, a la que accedió como candidato de un partido político desconocido, el Frente de Convergencia Nacional (FCN) y con el lema: “ni corrupto ni ladrón”. Hoy esos dos adjetivos son insuficientes para retratar el desastre que queda tras su paso por el poder ejecutivo. Morales entrega el poder y con él entierra al FCN, cancelado por orden del Registro de Ciudadanos en noviembre de 2019 porque mintió, ocultó y no reportó al Tribunal Supremo Electoral Q8 millones 38 mil que recibió del sector empresarial para pagar a los fiscales de mesa durante la primera y segunda vuelta del proceso electoral de 2015[4].

Este fue uno de los primeros procesos judiciales abiertos en contra del ahora ex presidente, producto de las acuciosas investigaciones del Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), dirigida por el Comisionado Iván Velásquez Gómez, destacado jurista y diplomático colombiano que dirigió desde 2013 al 2019, esa entidad, responsable de abrir la puerta para el saneamiento del poder público en Guatemala al conseguir el encarcelamiento de ex-presidentes, altos jefes militares, políticos, empresarios y hasta grandes oligarcas corruptos.[5] Estas acciones sentaron mal al gobierno de Morales y tras numerosos y bochornosos exabruptos en contra de la Organización de Naciones Unidos y de diplomáticos miembros de los países donantes que apoyaron a la CICIG, decidió nombrar “non grato” al Comisionado Velásquez en 2017 e intentó desconocer el convenio de operación de CICIG que concluyó el 3 de septiembre de 2019.[6]

Las sindicaciones de financiamiento electoral ilícito que recayeron directamente sobre Morales por haber sido secretario general del FCN y por lo tanto, principal responsable de no declarar esos fondos, puso al descubierto que desde el inicio mismo de su actividad política, Morales hizo siempre lo contrario de lo que dijo y esa incoherencia entre hablar y hacer, acompañó y marcó la orientación de los cuatro años de su mandato. De hecho, las tensiones entre Morales y la población empezaron en su primer año de gobierno en 2016, cuando irresponsablemente declaró a The New York Times,[7] que Guatemala podría proveerle a Donald Trump mano de obra barata para construir el muro entre México y Estados Unidos. A este repugnante servilismo siguieron el afianzamiento de las relaciones entre cristianos de la ultraderecha estadounidense y Morales, en lugar de respetar el carácter laico del Estado, empezó a convocar a desayunos evangélicos, al mismo tiempo que la prensa lo filmaba y fotografiaba llegando en estado de ebriedad a actos oficiales en donde a veces se dormía, y luego con gran descaro lo negaba.

En su discurso cantinflesco de toma de posesión declaró: “…sabemos que no hay soluciones mágicas, pero sí hay magia en el trabajo en equipo, con visión, constancia y perseverancia…”[8]. Otra falsedad. Llegó sin un equipo capaz y desde el primer día al frente de la presidencia manifestó su incompetencia al igual que la de su vicepresidente y de gran parte de su gabinete. Su fracaso no se debió a su oficio de cómico popular, porque viniera de una clase social media baja o se adornara con títulos académicos comprados, sino porque se rodeó de ministros lambiscones, rateros y mediocres, con poca conciencia social e histórica del rol que asumían frente a la nación, como Mario Méndez, Ministro de Agricultura Ganadería y Alimentación; José Luis Chea Urruela, Ministro de Cultura y Deportes; Luis Chan, Ministro de Energía y Minas, y luego Alfonso Alonzo, Ministro de Ambiente y Recursos Naturales.

Aunque sus limitaciones fueran demasiadas, Morales no tuvo la inteligencia para reclutar profesionales expertos para dirigir la burocracia estatal y técnicos de alto nivel en cada una de las áreas del poder ejecutivo. Esa fue su principal debilidad. Sus intereses personales le impidieron retener a ministras y ministros valiosos y capaces, como la ex ministra de Salud Pública y Bienestar Social, Lucrecia Hernández Mack, pese a que el día que tomó el mando aseguró tener muy claro que recibía: “un gobierno con fuertes signos de agotamiento, un gobierno desfinanciado, endeudado, con crisis en las finanzas públicas un pueblo con una moral tributaria por los suelos, un sistema de salud colapsado, con una red hospitalaria precaria, con deficientes mecanismos de trasparencia y rendición de cuentas, con una alarmante conflictividad social, con una informalidad económica de un 65%, con una infiltración de estructuras criminales a todo nivel de la institucionalidad publica, y con una sociedad fragmentada que no cree en la política ni en los políticos tradicionales,” (Discurso de toma de posesión 14.01.2016)[9].  Sin embargo, tras cuatro años de pesadilla, deja una situación peor de la que encontró y en lugar de enfrentar los problemas con seriedad y espíritu de servicio ciudadano, siguió pasivamente los consejos de su mediocre y desidioso vicepresidente, Jafeth Cabrera, ex-rector de la Universidad de San Carlos, y miembro principal del pacto de corruptos investigado por la CICIG.

Durante los últimos meses del 2017, la presidencia de Morales se fue tornando cada vez más sinvergüenza y desparpajada, especialmente a partir del proceso iniciado en contra de su hijo, José Manuel Morales y de su hermano Sammy Morales por fraude contra el estado. El 2017, entonces, será recordado por la agria relación que Morales inició con la entonces Fiscal General Thelma Aldana y contra el Comisionado de la CICIG, Iván Velásquez. Su hijo y hermano fueron acusados en el caso #BotínRegistroPropiedad por lavado de dinero y fraude al emitir y falsificar facturas por desayunos inexistentes al restaurante Fulanos y Menganos, por un monto de Q141 mil 978. Con tal de librarlos de la persecución judicial, Morales, olvidó lo que él mismo le pidió al pueblo al recibir la banda presidencial: “…hoy les digo hermanos y hermanas guatemaltecas, no nos dejemos robar esa unidad que con tanto esfuerzo se logró alcanzar, mantengamos esa unidad para luchar contra la corrupción.” Sin ninguna duda, debió tener en mente la forma en que las grandes movilizaciones ciudadanas de 2015 desalojaron del poder al general Otto Pérez Molina y su vicepresidenta Roxana Baldetti que renunciaron a sus cargos y a la fecha se encuentran en prisión, gracias al trabajo de la CICIG y de fiscales honestos del Ministerio Público y jueces que no se han dejado corromper.

Lo que pudo haber sido el éxito de su presidencia, Morales lo convirtió en el peor error de su gestión, al expulsar al comisionado Velásquez para luego iniciar unilateralmente el proceso de cancelación de la CICIG. Contó con el apoyo de políticos y empresarios cercanos a Donald Trump y fue asistido entre otros de sus funcionarios por Sandra Jovel, Enrique Degenhart, José Luis Chea Urruela, Luis Chan, Mario Méndez, Mario Duarte, Andrés Castro, Alfredo Brito, Álvaro Arzú, Álvaro Arzú Jr., Jorge Ubico, Javier Hernández y Felipe Alejos, que se encargaron de cooptar el Ministerio Público y entregárselo a la actual fiscal, Consuelo Porras, esposa de un militar y persona clave que, junto a los anteriores, se ocupó de frenar y revertir la profesionalización de la Policía Nacional, y participar de la presión de los corruptos en contra del Procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas Andrade, a quien Morales atacó de manera sistemática, mientras felicitaba a Julio Antonio Juárez Ramírez, diputado oficialista, sancionado por EE. UU. con la Ley Global Magnitsky por corrupción, violar los derechos humanos y asesinar al periodista Danilo López.[10]


En el plano ideológico, Morales se refugió en una moralidad postiza que apeló al evangelismo misógino y a la doble moral que exalta las virtudes bíblicas, con el único fin de enmascarar el delito


Durante su mandato, Morales incrementó las prebendas al ejército y le aumentó el presupuesto. Y en reciprocidad, con el dinero de los contribuyentes, el ejército le otorgó a Morales un sobresueldo de Q50 mil mensuales al inicio de su gestión en 2016[11]. Juntos, el poder ejecutivo y la institución armada propiciaron la compactación de las redes de la narcopolítica, poniendo el territorio, los puertos y las aduanas al servicio del trasiego de drogas, el blanqueo de capitales y la irrupción de aeronaves en nuestro espacio aéreo, muchas de ellas abandonadas semanalmente en todo lo ancho y largo del país[12]. Por ejemplo, en solo 10 meses, el diario La Hora indicó que se localizaron en territorio nacional 39 aeronaves (La Hora 28.10.2019). Con Morales, aumentaron los delitos que involucraron a miembros del ejército y solo en 2018 fueron arrestados tres militares por asociación ilícita, peculado y cohecho pasivo en la Industria Militar. También fue arrestado el coronel Ariel Salvador de León, Ex-director de Logística del Estado Mayor del Ejército, quien al momento de su arresto prestaba servicios en el Comando Regional de Occidente, acusado de lavar dinero para grupos criminales, incluida la Mara Salvatrucha. En la operación fueron incautados Q76.2 millones, exhibiendo frente a la ciudadanía el fortalecimiento de los vínculos entre las maras y militares retirados y en activo.[13]

En el plano ideológico, Morales se refugió en una moralidad postiza que apeló al evangelismo misógino y a la doble moral que exalta las virtudes bíblicas con el único fin de enmascarar el delito, despreciar a las y los jóvenes de las periferias y apoyar la “limpieza social”. A pesar de que al arrancar su mandato declaró muy solemne: “Quiero hacer un compromiso público como Presidente de Guatemala, ese compromiso es un nuevo pacto, un pacto con Guatemala en el que espero todos me acompañen, por nuestra patria que vuelve a nacer me comprometo a dar lo mejor de mí, a vivir una vida de honor, sacrificio y esperanza, a hacer el bien siempre en público y en privado”, por el contrario, junto a los Ministros de Desarrollo Social, Comunicaciones, Infraestructura, y Vivienda, Ambiente y Recursos, del Secretario de Inteligencia Estratégica del Estado, del Subsecretario Privado de la Presidencia, y del Secretario de Comunicación de la Presidencia, esa moralina embustera se diluyó en continuas borracheras a altas horas de la noche que pasaron a ser vox populi, con mujeres, finas viandas y licores pagados con impuestos del pueblo, que llevaron a que el presidente incumpliera sus obligaciones constitucionales y hasta su esposa lo dejara en diversas ocasiones[14].  Literalmente, vivió emborrachado de poder y utilizó las prerrogativas de su investidura para librarse de acusaciones de acoso y abuso sexual en contra de trabajadoras del Estado. Esos son otros de sus logros en sentido negativo, que contribuyeron al desprestigio de los poderes públicos en Guatemala.

Desaparecen los pueblos indígenas de la agenda

En cuanto a los pueblos indígenas, dijo en su discurso: “…[soy] un funcionario público que reconoce los saberes históricos de los pueblos indígenas y a ese respecto puedo decir que soy un hombre que entiende cuánto daño ha hecho al país el racismo y la discriminación, también creo que pronto un presidente maya, xinca o garífuna, podrá gobernar está nación y quiera Dios que así sea.” Sin embargo, en esta línea no hizo nada. Sus logros son equivalentes a menos cero y se reflejan en el pavoroso aumento de la desnutrición y la pobreza indígena, y en su cínica oposición a elevar el salario mínimo en el campo[15] y en la imposición de los denominados salarios diferenciados que pauperizan a miles de comunidades.[16] Morales termina como un servil alfil del Comité de Asociaciones Comerciales Industriales y Financieras (CACIF) y un verdugo de las clases trabajadoras del campo a quienes congeló los salarios mínimos.[17] Mientras Morales devengaba Q146 mil mensuales, equivalentes a casi veinte mil dólares, en 2018 y 2019 mantuvo el salario del campo y la ciudad en Q2 mil 954.80 mensuales. Y en las maquilas y call centers en Q2 mil 723.80, cuando el precio de la canasta básica llegó a superar los Q3 mil 609. O sea, mientras Morales era el presidente mejor pagado de Latinoamérica, ganando mensualmente más de 53 salarios mínimos, la población languidecía de hambre. En esas condiciones, ¿cómo no iban a migrar o incorporarse al crimen organizado adolescentes, jóvenes y hasta ancianos?

Durante su mandato, nombró a una sola ministra indígena, Leticia Teleguario (2016-2018) en la cartera de Trabajo y Previsión Social. Racismo, clasismo y machismo permearon las estructuras del Estado en contra de la mitad de la población guatemalteca y no le interesó apoyar las controversiales políticas multiculturales de sus antecesores. Al contrario, producto de su crasa ignorancia sobre la historia de las relaciones étnicas en Guatemala y de los prejuicios racistas que caracterizan su historial de comediante, durante su mandato desaparecieron los pueblos indígenas de la agenda nacional, y a la fecha se desconoce el monto y los rubros de inversión en las comunidades indígenas que los ministerios y secretarías están obligados por ley a reportar y debieran engarzarse con las políticas públicas de la próxima administración.

Guatemala es uno de los países con tasas más altas de deforestación en el mundo, y como en el Brasil de Jair Bolsonaro, se le mete fuego al bosque tropical para expandir la frontera ganadera y establecer nuevas plantaciones y pistas para narcotraficantes. El comediante presidente acusó a las organizaciones de derechos humanos de estar vinculadas al narcotráfico,[18] mientras que sus diputados en el Congreso bajaron los impuestos a los narcoganaderos, e inventaron una comisión a la que acuden como pobres víctimas reconocidos delincuentes que se quejan de malos tratos a manos de la CICIG[19]. Sujetos como el corrupto camarógrafo y acosador sexual Alfonso Alonzo, impuesto por Morales como ministro de Ambiente, no dio la cara para explicar la tala de más de 1,500 árboles corpulentos en la montaña de Las Granadillas, denunciada por un valiente grupo de dieciséis mujeres que por ello fueron expulsadas de su comunidad y son la voz de más de 600,000 habitantes de Zacapa y Chiquimula[20].

Retroceso en los derechos humanos

No hay duda de que Guatemala retrocedió en materia de Derechos Humanos y el gobierno de Morales fue uno de los más violentos de la era democrática, dado el aumento de asesinatos e intimidaciones a dirigentes sociales, sobre todo de poblaciones y líderes que se oponen a la minería y a las hidroeléctricas[21]. Varios de los y las defensoras han sido llevados a la cárcel en medio de procesos arbitrarios, como en los casos de Abelino Chub Caal, Francisco Lucas, Bernardo Caal Xol, por mencionar algunos.[22] En el caso de Caal Xol, su delito fue involucrarse y ser el rostro de la organización comunitaria que se opone a las hidroeléctricas Oxec I y Oxec II ubicadas en Alta Verapaz, proyectos que alterarán el caudal del río Cahabón y por ende a decenas de comunidades a su alrededor. Además, el liderazgo de Bernardo fue más allá de su comunidad y departamento porque en la defensa del río y de las comunidades inició una lucha en la Corte de Constitucionalidad, incomodando a empresas y funcionarios que ven en la resistencia un obstáculo para su desenfrenada avaricia y procesos de despojo. Por eso, de los 14 años solicitados por el Ministerio Público, Bernardo fue condenado a siete años y cuatro meses de prisión en 2018 por los delitos de detenciones ilegales con circunstancias agravantes y robo agravado. Durante el mandato de Morales, este caso no fue la excepción sino la regla, dado que la criminalización de líderes comunitarios e indígenas fue una constante en la que participaron el sistema de justicia, políticos, empresarios y medios de comunicación.

De acuerdo con la OACNUDH y la Oficina Guatemalteca de Derechos Humanos, entre 2017 y 2019, un total de 106 líderes de derechos humanos, y en particular personas indígenas, fueron detenidos y “presentados como delincuentes”, lo que implica que el “derecho penal se ha usado indebidamente” en contra de ellos.[23] Además, ni uno solo de los asesinatos de las o los defensores fue aclarado y eso convierte a Guatemala en uno de los países que más violan los derechos de los pueblos indígenas que defienden el derecho a la vida, la tierra y el control de sus territorios.

Además, Morales creó un “consejo de seguridad” en septiembre de 2018 para intimidar a la población que se oponía a la expulsión de la CICIG, y sacó a las calles de la ciudad capital vehículos militares provistos por los Estados Unidos para proteger las fronteras. Ignorando el abultado historial de crímenes contra la humanidad que pesan sobre ese cuerpo de élite del ejército, para que patrullaran las calles del centro capitalino desplegó a los Kaibiles, la unidad militar que nunca se reformó y fue responsable del 55 por ciento de las violaciones cometidas por las fuerzas de seguridad del Estado durante el conflicto armado (1960-1996).

Ese despliegue militar fue una violación al Acuerdo sobre el fortalecimiento del poder civil y función del ejército en una sociedad democrática firmado en México el 18 de septiembre de 1996. De allí que, si alguien llegó a representar un riesgo para la seguridad ciudadana en Guatemala, ese fue Morales y su “consejo de seguridad”, que violó los Acuerdos de Paz y los derechos humanos de los guatemaltecos e incluyó al Ministro de Gobernación, Enrique Degenhart, cuyo hermano fue candidato a diputado Unidad del Cambio Nacional (UCN), que ganó notoriedad luego de que su presidenciable Mario Estrada fuera capturado en Estados Unidos por sus posibles vínculos con el narcotráfico.

Siempre en materia de Derechos Humanos, Morales deseoso de extender los beneficios de la impunidad, apoyó durante el 2018 y 2019 que los diputados Fernando Linares Beltranena, Jaime Regalado, Estuardo Galdámez, Claude Harmeling, Boris España, Armando Melgar, Javier Hernández, Delia Bac, Manuel Conde, Javier Hernández, Julio Lainfiesta y José Ubico, reformaran la Ley de Reconciliación Nacional, para que entre otras cosas, se amnistiara a responsables de crímenes de lesa humanidad y a individuos en proceso judicial, o ya condenados para que fueran liberados en 24 horas.  Morales vendió la idea popular entre la extrema derecha de que recordar es contraproducente, y como aliado del ejército procuró inmunidad para los responsables del asesinato de cientos de miles de hombres, mujeres, niños y ancianos durante el conflicto armado.

Esta conducta indignó a los sobrevivientes, porque otorgar inmunidad a militares y civiles responsables de las atrocidades del pasado significa que la historia oficial le apueste al olvido y abra las puertas a una repetición de los mismos crímenes. La impunidad que promovió Morales mostró que en Guatemala hay dos bandos en pugna: el de la verdad y el del olvido. Para quienes trabajan por la verdad es fundamental la lucha por la justicia no solo en las sentencias de los tribunales sino en acciones y reparaciones dignas para los sobrevivientes del más reciente genocidio ejecutado entre 1978 y 1988. Esas son demandas básicas en cualquier país que intenta reconstruirse a partir de las cenizas de sus masacrados. Por eso, las organizaciones de derechos humanos se le enfrentaron, no permitieron que el estado le apostara al olvido y a la impunidad, ni a la institución de la cultura de muerte que avala las ejecuciones extrajudiciales y las acepta porque se trata de eliminar a seres humanos considerados problemáticos, desde un joven de un asentamiento popular estigmatizado por su aspecto, hasta los defensores de derechos humanos o cualquiera otra persona que se oponga al status quo, y por lo tanto sea considerado “comunista” o una amenaza al orden público.

Retroceso en derechos de la mujer

En el tema de la equidad y lucha por una vida digna para las mujeres, el resultado es nefasto. Según datos del Small Arms Survey, la tasa de homicidio de mujeres en Guatemala es el triple del total mundial. Y a los feminicidios, se agrega un promedio de 10 mil violaciones por año según la asociación Médicos sin Fronteras. Como parte de este tenebroso panorama, el gobierno de Morales queda como responsable de quemar vivas a 41 niñas recluidas en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción, el 8 de marzo de 2018. Se ha documentado que Morales recibió una llamada antes del incendio y ordenó el encierro de las niñas, y ante esa clase de evidencia, el ex-presidente debe enfrentar cargos.[24] Fue un acto de extrema brutalidad cometido justo en el Día Internacional de la Mujer, que exhibe la falsedad de sus palabras al tomar posesión de la presidencia: “Confío además en el papel histórico de la mujer y la juventud en el desarrollo nacional.” Palabras que se las llevó el fuego y el viento, y que contrastan con situaciones de emergencia en donde se mostró la ineptitud de Morales y de sus funcionarios.

Así, por ejemplo, la poderosa erupción del volcán de Fuego el 3 de junio de 2018 se transformó en tragedia, debido a severas fallas en los protocolos de seguridad pues no se emitió a tiempo la señal de alarma para que cientos de familias pudieran escapar de la mortífera gelatina de lava, lodo y ceniza hirviente, que a lo largo de cuarenta kilómetros arrasó con seres humanos, animales, casas, plantaciones, vehículos, herramientas y enseres. En medio del dolor causado por la muerte de casi un centenar de vecinos y por lo menos doscientos desaparecidos, Morales salió a decir que le daba vergüenza no tener centavo alguno para ayudar a los damnificados, mientras que los rufianes diputados del Congreso utilizaban la distracción mediática de la erupción para modificar leyes que facilitan el financiamiento electoral ilícito, limitan la libertad de expresión y despenalizan el transfuguismo.


La incompetencia de su administración también se reveló en la crisis mundialmente publicitada por el aumento de la migración de niños y niñas


Esta erupción, comparable a la del volcán Santa María en 1902 cuyas cenizas llegaron hasta San Francisco, California, desnudó como en otras tragedias, el contraste entre la vida de los super ricos con sus campos de golf y hoteles de lujo en las adyacencias del volcán que si lograron salir de sus hoteles de lujo, y las duras condiciones de los pobladores de las faldas de los volcanes de Fuego, Agua, Acatenango y Pacaya que trabajan en la Antigua Guatemala, Ciudad Vieja y Escuintla y en las fincas cafetaleras, azucareras y exportadoras de flores de los alrededores. A pesar de ser parte del cinturón de fuego del planeta con treinta volcanes importantes y cuatro de ellos activos, Guatemala carece de suficientes vulcanólogos que orienten el aprovechamiento sistemático de la energía térmica de los volcanes en bien de la reconstrucción nacional. Eso para Morales careció de importancia.

La incompetencia de su administración también se reveló en la crisis mundialmente publicitada por el aumento de la migración de niños y niñas, forzados a dejar el país acompañados o no acompañados, como resultado de la violencia y la falta de oportunidades. Morales se mantuvo cobardemente en silencio cuando la prensa internacional reportaba la muerte de niños y jóvenes indígenas que buscaban una vida digna. Nunca honró la memoria de Jakelin Caal Maquin maya-q’eqchi´ de siete años, Felipe Gómez Alonzo maya-chuj de 8 años, Claudia Gómez maya-mam de 19 años, Carlos Gregorio Hernández Vásquez maya-achi de 16 años entre otros niños y adolescentes que han fallecido. A estos niños y jóvenes, escribió la historiadora Maria Aguilar, los “mató el gobierno de Jimmy Morales, la ineptitud y el servilismo de la canciller Sandra Jovel, el Congreso que legisla para los ricos, y las avariciosas élites…”[25] (El Periódico 16.12.2018).

Las personas migrantes, olvidadas

La historia irá documentando cómo durante su campaña presidencial, Morales usó a los guatemaltecos que viven con o sin documentos en Estados Unidos para recoger fondos para su campaña y después, al llegar a la presidencia se olvidó de ellos. La ausencia de un liderazgo nacional fue de tal magnitud que, ante la incapacidad de Morales para gobernar, en 2018 miles de guatemaltecos se unieron al éxodo nunca visto de hondureños y salvadoreños.

Para Morales y la canciller Jovel eso no significó reaccionar como funcionarios.  La ausencia de inversión social, la violencia que tiene de rodillas a la sociedad, la persecución y criminalización de dirigentes, los bajos salarios y el derecho a la reunificación familiar, forzaron a millones de guatemaltecos a dejar el suelo patrio, y ahora son el soporte de la economía con sus remesas, que solo en 2019 sumaron la increíble cantidad de 10 mil 500 millones de dólares. Eso no fue suficiente para Morales que no tuvo la valentía de defender los derechos de los migrantes. Por el contrario, terminó acorralándolos como animales, dejándolos atrapados en las fronteras Incapaz de diseñar una política migratoria desde Guatemala, aceptó que Donald Trump impusiera un dispositivo con el que se espera manejar la migración, y que a través de acuerdos todavía desconocidos convirtió en “país seguro” a uno de los países más violentos del mundo como es Guatemala. Esto fue asumido por la población como ilegal y se trata de una medida que solo agudizará la crisis migratoria ya que no provee soluciones estructurales que modifiquen la vida de los hombres, mujeres y niños que cada día huyen con la esperanza de encontrar un futuro mejor en un país que los desprecia pero que se beneficia de su mano de obra barata.

La congresista californiana de origen guatemalteco Norma Torres declaró que el gobierno de Morales “vendió al pueblo de Guatemala” y el ex-embajador estadounidense Stephen MacFarland (2008-2011) expresó que este acuerdo firmado “no es vital para los intereses de EEUU y su implementación es insostenible.” Guatemala con Morales, se fortaleció como un país que vive de exportar migrantes y cuyo producto interno bruto depende de las remesas en un 13.8%, por lo tanto, es imposible que atienda a refugiados y migrantes que buscan asilo porque en principio no puede cuidar y proveer a sus propios ciudadanos, los cuales, en su mayoría, viven en pobreza y pobreza extrema. Por eso, como si se tratara de seres humanos que no tienen derecho a una ciudadanía que los defienda y atienda con dignidad, Morales dejó que niños, niñas, jóvenes, adultos, murieran y sufrieran vejámenes a manos de la Patrulla Fronteriza.

El presidente comediante, el mismo que regañó a los empresarios por no cantar el Himno Nacional, el que enronquecía declamando los versos del himno y llegó se desmayó en abril de 2017 mientras lo cantaba, apareció encendido en patrio ardimiento y rodeado de cinco pabellones nacionales, confirmando el sumiso acatamiento al plan de Trump y su “país seguro”, desacatando lo ordenado por la Corte de Constitucionalidad.

Política exterior desastrosa

En lugar de asumir con seriedad el plan estratégico de cooperación para el desarrollo regional planteado por el gobierno de México, y como si Guatemala fuera un ejemplo de justicia y democracia, la canciller Jovel y Morales se unieron al coro de peones que pretenden intervenir en los asuntos internos de Venezuela. Por si eso no fuera suficiente, ignorando la compleja posición histórica y geográfica y el poderoso simbolismo de Jerusalén para tres religiones mayoritarias en el planeta, pasó por encima de acuerdos internacionales al interior de la Organización de Naciones Unidas y cometió la imprudencia diplomática de mover la embajada de Guatemala de Tel Aviv a esa ciudad santa. Falta ver cuáles fueron los compromisos detrás de tal decisión, o que favores esperaba recibir Morales a cambio de esa temeraria decisión que agrega más insidia, a una región brutalmente castigada por la violencia y los abusos neocoloniales.

Otra mayúscula estupidez del narcopatriotismo de Morales fue el cierre de la embajada de Guatemala en Suecia, un país que con mucha generosidad ha contribuido a la reconstrucción institucional y la humanización de la sociedad guatemalteca. Patético se vio su gabinete cuando en pleno acudieron a la Corte de Constitucionalidad para demandar la salida del embajador sueco, Anders Kompass, por haber “asumido actitudes que derivan en injerencia en los asuntos internos del Estado de Guatemala.”[26]  Kompass es un diplomático muy apreciado internacionalmente, que en los años más cruentos de la represión en Guatemala tuvo la valentía de alzar la voz para detener la carnicería[27].  A la coalición anti-CICIG los empoderó. No les importó el desprestigio derivado de su imprudencia, ni las señales que llegan desde Washington y la Unión Europea condenando su obsesivo afán por destituir a funcionarios honrados, por recurrir al litigio malicioso en las cortes, despenalizar el financiamiento electoral ilícito, legitimar el transfuguismo en el Congreso y utilizar a la policía nacional y al ejército para favorecer a los intereses de la narco-política. A ellos no les interesó aprender de los sobresalientes avances del modelo escandinavo, ni del papel pionero de Suecia al promover a inicios del siglo veinte, el derecho a no migrar, que fue fundamental para su éxito social y económico y que podría implementarse en el Triángulo Norte de Centro América. Su ignorancia no dio para más; para ellos eso es comunismo y en Guatemala el lugar de los comunistas es la fosa común o el cementerio.

Morales se aprovechó del bajo nivel educativo de la mayoría de la población y la desinformación de la prensa conservadora. A Morales, por ejemplo, jamás se le vio inaugurar una biblioteca, un instituto de investigación, una casa de la cultura, o simplemente comentar algún libro que estuviera leyendo o fuera valioso como alimento para sus convicciones ciudadanas. Por el contrario, desde su conservadurismo neofascista, al igual que sus antecesores se cuenta entre quienes se sienten orgullosos de ser enemigos de los libros. No les interesa acabar con el analfabetismo, mejorar las escuelas, promover bibliotecas, instrumentar la televisión y la radio educativa o promover el hábito de la lectura en todos los niveles.

Por el contrario, fue parte de los enemigos de que el libro llegara a las masas, mientras apoyaba que empresarios desviaran ríos, encarecieran la canasta básica y la energía eléctrica. Por eso, nunca promovió que se investigara el asesinato de líderes del Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), y del Movimiento para la Liberación de los Pueblos (MLP). Apoyó la destitución de Ana Carla Ericastilla, directora del Archivo General de Centro América, como parte de la estrategia para bloquear el acceso al Archivo Histórico de la Policía Nacional. Sus herederos, ahora, quieren apoderarse de ese Archivo, que por ley es de acceso público y contiene las huellas de los responsables de desaparecer a más de 45 mil guatemaltecos y asesinar a otros 200 mil.


¿Cómo a pesar de tanta incapacidad, errores, abusos, delitos y excesos acumulados, pudo Morales sostenerse en el poder?


Apoyos internos y externos

Una pregunta dentro y fuera de Guatemala es: ¿Cómo a pesar de tanta incapacidad, errores, abusos, delitos y excesos acumulados, pudo Morales sostenerse en el poder? A nivel internacional, podemos responder que logró entregar la presidencia gracias al apoyo de la administración Trump, de senadores y congresistas estadounidenses en su mayoría republicanos, de las redes de iglesias evangélicas conservadoras que cobijan a la derecha y ultraderecha internacional, y del crimen organizado que tejieron alianzas con Nicolás Thevenin, nuncio apostólico trasladado recientemente a Egipto, y con operadores del Comité Coordinador de Asociaciones, Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) que cabildearon dentro y fuera del país, y conspiraron para deshacerse de la CICIG.

Estas alianzas oscuras también explican por que, Morales nunca enfrentó a las cúpulas criminales. Al contrario, la presidencia se alió a esas cúpulas para acosar, intimidar y utilizar artimañas violentas y leguleyas en contra de la CICIG, para impedir que por primera vez en la historia guatemalteca, emergiera una nueva sociedad libre de la política y la economía alineadas a la corrupción, una sociedad que se cansó de la institucionalización del pillaje y del saqueo del Estado que permite a políticos y empresarios pasar de millonarios a billonarios, al quedarse con gruesas tajadas del Presupuesto General de la Nación.

El pueblo de Guatemala no le perdonará a Morales la destrucción de la CICIG porque ésta fue capaz de construir una atmósfera de dignidad, que trajo esperanzas impensables hasta antes de 2013. Morales consolidó la pobreza y pobreza extrema en un país tan hermoso y rico, y por eso quienes conocen Guatemala se preguntan ¿por qué ha sido imposible detener la espiral de miseria e inequidad?

Tampoco se le perdona a la canciller Sandra Jovel haber dedicado la casi totalidad de su gestión a representar al pacto de corruptos, integrado por diputados, oligarcas y funcionarios que entraron pobres y salieron con grandes caudales, militares responsables de crímenes contra la humanidad durante el conflicto armado 1960-1996, miembros del crimen organizado, políticos, algunos integrantes del sistema de justicia, y hasta delincuentes rusos nacionalizados fraudulentamente. Es inexcusable que Jovel y Morales se presentaran a la sede de Naciones Unidas en Nueva York,[28]  y con prepotencia y patanería, expresaran que el gobierno de Guatemala de manera unilateral daba por terminado el Acuerdo de la CICIG, aduciendo que lo hacía por la paz y la seguridad de Guatemala y acusando a la CICIG de violentar la soberanía nacional.[29]

En este escenario, Morales aportó su fantochismo, su capacidad para la mentira y su vocación por el ridículo.  Su incapacidad mental fue permanente, por ejemplo, en la feria del empleo del 2017, afirmó que, “si alguien está haciendo algo de corrupción, que se persiga el delito, pero que no se persiga a las personas, porque la justicia es para perseguir los delitos y no a las personas”. En el colmo de la aberración y el fanatismo religioso, llegó a decir que gracias a sus oraciones había llovido en El Petén, región selvática al norte de Guatemala. Apareció en la televisión en español de los Estados Unidos declarando que la corrupción es normal, y en otro arranque populachero, repitió en distintas ocasiones la tontería de que en Guatemala se persigue a los aviones de narcotraficantes con camiones viejos. Desde muy temprano en su administración y siguiendo el guion de su experiencia de comediante televisivo, dio por disfrazarse de militar, jugar a que marchaba y a declamar el Himno Nacional, mientras por otro lado, vendía al país y su soberanía a los planes intervencionistas de los Estados Unidos. Todo esto, lo ubica entre los peores políticos lumpen de América Latina, que empezaron a surgir en los años ochenta del siglo pasado, prohijados por el neoliberalismo y responsables de la chatarrización de la política.

Por eso, indignó que Morales hablará sobre “transparencia y democracia” el 25 de septiembre de 2018, en el marco del 73 periodo de sesiones de la ONU[30]. Y en 2019 hizo lo mismo durante 26 minutos, cuando en un podio sin los soldados y policías que tuvo siempre en Guatemala dio su último discurso de burda y barata charlatanería en Nueva York. Allí como criminal envalentonado y sin vergüenza, repitió las mismas acusaciones que él, su gabinete y sectores acusados de corrupción han hecho sobre la CICIG. El discurso de Morales se centró en acusar a la CICIG y al comisionado Velásquez de dividir a Guatemala, de causar muertes, de haber defraudado la confianza de la población, de no realizar su labor de desarticular estructuras criminales, de cooptar la justicia, de haberse convertido en una estructura criminal, de tener poco profesionalismo y de aprovecharse del cargo para favorecer intereses personales. Una descripción exacta de su propio desgobierno, que dejó a Morales, los miembros de su gabinete y diputados que lo acompañaron como verdaderos payasos ante la comunidad internacional, que con asombro escuchó a Morales despotricar en la sede del alto organismo[31].


El fin de este desastroso gobierno demuestra de manera explícita las fallas estructurales que subyacen en la base de la supuesta “democracia” instaurada en Guatemala a partir de 1985.


Morales gobernó para el pequeño sector económico, militar, político, religioso y criminal, cuya base económica es la corrupción y que se ha enquistado en el Ejecutivo, el Congreso y en el sistema de administración de justicia. Ellos se sintieron vulnerados por el trabajo de la CICIG y Morales no tuvo el empacho de llevar a sus extremos la inmoralidad y el bochorno diplomático, para disfrazar de defensa de la nación, el derecho a seguir saqueando al Estado y al pueblo de Guatemala. Por eso, el ejército terminó ungiéndolo como “kaibil honorario”,[32] y por eso lo defienden políticos y empresarios que según el informe final de la CICIG (2019), utilizan el Estado para enriquecerse a través de complejas redes lícitas e ilícitas, bendecidas por lo más conservador de la iglesia católica y las iglesias protestantes, que también comparten el  patrioterismo con ínfulas anti intervencionistas que cohesiona a lo más racista de la oligarquía, la clase media alta, y sectores de las capas medias empobrecidas.

El fin de este desastroso gobierno demuestra de manera explícita las fallas estructurales que subyacen en la base de la supuesta “democracia” instaurada en Guatemala a partir de 1985. Proceso macabro, puesto que, desde su inicio, coloca a presidentes civiles que sirvan de pantalla o sean títeres, de los poderes del pasado, que continúan operando con libertad e impunidad. La administración del Partido Patriota (2012-2015) y el gobierno de Morales mostraron, sin tapujos, lo que se sabe desde que Vinicio Cerezo asumió el poder en 1985 –el Estado neoliberal es solo una fachada para que militares sigan gobernando y asesinando impunemente. Por eso, el repasar las mentiras y chabacanerías de los discursos de Morales, nos hace reflexionar sobre el reto que tienen los diversos sectores de la población guatemalteca de frente al futuro. Desde las ciencias sociales y en nombre de una falsa objetividad, la investigación histórica no puede claudicar y examinar a la ligera el legado criminal e ilegal de este gobierno, que deja un país en ruinas, con las instituciones del Estado y un sector significativa de la economía en manos de delincuentes.

El clamor por el cambio democrático y el poder autonómico se manifestó en las elecciones de 2019 de las que salió presidente Giammattei, pero las organizaciones populares trabajan en proyectos de construcción del poder que va mas allá de los procesos electorales. Fueron elecciones plagadas de denuncias por el acarreo de gente, la mamarracha organización del voto en el extranjero, los votos nulos y en blanco que sumaron más de 650 mil, la compra de votos, el robo de papeletas, las papeletas falsas, las actas que no se entregaron y muchas anomalías documentas por los reporteros de la revista electrónica Nómada[33]

Minimizaron la ausencia de Leopoldo Guerra, director del Registro de Ciudadanos, encargado de vigilar las elecciones, quien fue abogado defensor de los asesinos de Myrna Mack y de Efraín Bámaca. Tampoco criticaron la incompetencia de la actual fiscal Consuelo Porras por negarse a informar quienes amenazaron a Oscar Schaad, fiscal de delitos electorales también ausente en el proceso. Se supo por ejemplo que, como si Guatemala fuera tierra de nadie y careciera de suficientes rufianes, el corrupto Ángel Pérez-Maura, miembro de una de las familias más acaudaladas de España, con tal de librarse de la cárcel quería sentar en la silla presidencial a Julio Ligorría y que un empresario argentino había aportado dinero a la campaña de Roberto Arzú, encausado judicialmente en una corte de Miami. La Corte de Constitucionalidad impidió la inscripción de la hija del general Efraín Ríos Montt y ella, Zury Ríos, archienemiga de las instancias interamericanas de derechos humanos, prometió acudir a esas instancias para denunciar la prohibición de ser candidata por ser hija de papá golpista y genocida. El kaibil Estuardo Galdámez, candidato del partido de Morales, estaba hundido y la pérdida de esas cartas electorales, parece haber movido a Morales a formular el imprudente pronóstico de que las elecciones podían convertirse en “tragedia judicial”.

A las pocas horas de tan irresponsable declaración, el 14 de mayo de 2019 aparecieron exsoldados en las calles de la capital y la Fundación contra el Terrorismo exigió y consiguió que no se inscribiera como candidata del partido Semilla a la ex fiscal Thelma Aldana. En esa maraña de torceduras en donde la compra del puesto, la estafa y el atraco son la norma, donde el objetivo estratégico de construir un Estado y un proyecto de nación que represente el sentir popular y no el de partidos y organizaciones criminales, que compran votos regalando láminas, fertilizante o dinero, sobresalió la participación del MLP, el primer frente de izquierda netamente popular, indígena y campesina de la historia guatemalteca. Nacido en el seno de hombres y mujeres cortadores de caña y de café, jornaleros, campesinos sin tierra, vendedores ambulantes, subempleados y pequeños y medianos comerciantes, estudiantes y vecinos de diferentes regiones del país, el MLP es por el momento la principal fuerza organizada, que a pesar de los miedos y la desinformación, puede convertirse en un futuro inmediato, en un instrumento de regeneración nacional que desde abajo logre lo que ahora parece inalcanzable como desprivatizar el desarrollo, nacionalizar el sector energético, defender los territorios indígenas y establecer una Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional. Su candidata Thelma Cabrera, una indígena mam, nacida en El Asintal, Retalhuleu, se alzó con casi medio millón de votos y eso, es un hito histórico en la turbulenta historia contemporánea de Guatemala.


El sombrío ritual que permitió a Morales entregar el poder a Giammattei mostró el fin de una pesadilla y el inicio de otra


En un país que sigue aplaudiendo a la muerte, el matar para acabar con los que matan, no sorprendió que el presidente electo Giammattei –ante la sorprendida mirada del canciller mexicano Marcelo Ebrard– declarara a gritos en su discurso de toma de posesión el 14 de enero de 2020, que ese día se iniciaba la guerra a muerte contra la delincuencia[34]. Fecha link El sombrío ritual que permitió a Morales entregar el poder a Giammattei mostró el fin de una pesadilla y el inicio de otra, poco transparente al igual que la anterior, con alianzas militares y un programa de limpieza social, en donde el poder económico se sirve del poder político, o peor aún el poder económico toma control absoluto del poder político, anulando las facultades del Estado liberal que en teoría debiera ser árbitro entre las clases, y en el cual los pueblos indígenas están radicalmente excluidos. Tenemos un gran desafío para lograr que la acción política esté a la altura del diagnóstico y el conocimiento que se tiene de los desastres y los problemas nacionales. Guatemala ha sido históricamente una tierra de bananos, café, dictadores y monopolios en manos de familias. Ahora es más un territorio de palma africana, minería, hidroeléctricas, narcos y gobiernos incompetentes y autoritarios.

En este contexto, analizar la gestión de Morales no es difícil, al contrario, es una tarea que da pena y vergüenza al revisar los retrocesos en materia de manejo del aparato público, porque no cumplió con el mandato que le correspondía, sino que utilizó su raquítico poder para dedicarse exclusivamente a la destrucción de la CICIG. Morales mantuvo a Guatemala en crisis continua por su impericia, sus torpezas y mentiras, y por intentar sostenerse comprando lealtades a corto plazo. Morales y Jafeth Cabrera no trabajaron, por eso, dejan al país sin carreteras, con obras sobrevaloradas y derrumbadas como el libramiento de Chimaltenango, estados de sitio sin fundamento, ministros que espían a los ciudadanos, archivos que aportan a la historia nacional e internacional como el de la Policía Nacional cerrados, y una larga lista de afrentas antipopulares. En el fondo, su gobierno ha representado un gran avance para las estructuras criminales incrustadas en el poder público y en la narcopolítica, donde siguen contentos muchos de los beneficiarios del extractivismo, la privatización neoliberal y la derrama económica generada por el crimen organizado, y ahora por el trabajo de millones de guatemaltecos que luchan desde el norte y sostienen al país con sus remesas mensuales.

Frente a esto, después de haber entregado la banda presidencial, Morales empezará a conocer, no solo los límites del poder sino la soledad de éste. Cuando despierte de la borrachera en la que lo mantuvieron, se dará cuenta que, como buen cómico, cumplió con el espectáculo y la función, pero a partir de ahora, al final del día, empieza lentamente a quedarse solo, encargado de correr la cortina y de barrer el escenario. Para entonces, nadie lo recordará y con la fuerza del tiempo y la llegada del nuevo rey, su nombre irá estampándose en la historia de ignominia que construyó. Mientras tanto él, atrapado en el laberinto de su propia soledad no hará sino repetir, una vez y otra vez lo que prometió el 14 de enero de 2016: “…me comprometo a hacer esto cada día para lograr la Guatemala feliz, la Guatemala inmortal, la Guatemala que todos queremos…” Sin que nadie lo escuche y sin que nadie lo aplauda.


Nadie lo recordará y con la fuerza del tiempo y la llegada del nuevo rey, su nombre irá estampándose en la historia de ignominia que construyó


Al final, Morales se fue como llegó, incapaz de crear su propio sello, un ser con pocas luces, fácilmente manipulable que, en lugar de asumir el liderazgo, permitió que grupos reaccionarios, mafiosos y poco ilustrados asumieran las riendas de la política nacional. Por eso, su presidencia no merece respeto porque solo fue una extensión de su mediocridad y terminó siendo un presidente inexistente.

Si la justicia y el Ministerio Público hicieran su trabajo, luego de entregar la banda, Morales debió haber sido inmediatamente detenido por cargos de financiamiento electoral ilícito, acusado por el MP desde el 2018, por la lista de crímenes y violaciones que cometió y de los cuales en este espacio hemos mencionado algunos[35]. De hecho, las pruebas para el análisis y el proceder judicial de su gobierno están en la rabia de la población, sin embargo, todo fue preparado para que pase a ser protegido, ojalá temporalmente, por el manto de impunidad que el PARLACEN ahora le provee.

Sin embargo, como millones de guatemaltecos que vivimos dentro y fuera del país, que trabajamos sin parar con nuestras manos y nuestras mentes para alimentar a nuestras familias, guardamos la profunda esperanza que él y quienes lo han protegido, serán procesados y encontrados culpables del retroceso y desmantelamiento de las incipientes conquistas democráticas de ese hermoso país, llamado Guatemala.

* Irma A. Velásquez Nimatuj es antropóloga y periodista maya-k’iche’,  actualmente profesora visitante en la Universidad de Stanford (velasquezia@yahoo.com); María Aguilar es maya-k’iche’ y candidata doctoral en historia en la Universidad de Tulane en Nueva Orleans (mariaaguilarv@gmail.com), y Ramón González Ponciano es antropólogo social e investigador asociado del Centro de Estudios Urbanos y Regionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, residente en Stanford, California, (kaminal2002@yahoo.com).

NOTAS:

[1] Según el tratado constitutivo del PARLACEN, los presidentes de cada república centroamericana podrán integrarse a ese ente al concluir su mandato. Los diputados centroamericanos gozan de inmunidad y privilegios que poseen los diputados ante los Congreso en el Estado en el que fueron electos. https://www.insightcrime.org/news/brief/guatemala-elites-criminal-links-political-vulnerability/

[2] La Secretaría de Comunicación del nuevo presidente, aseguró en un comunicado que las acciones de la PNC corresponden al gobierno de Morales, porque los funcionarios nombrados en el Ministerio de Gobernación no habían asumido. En el comunicado aseguraron que “las autoridades correspondientes harán las investigaciones del caso para determinar las responsabilidades de quienes actuaron contra manifestantes”.

[3]http://theprisma.co.uk/2016/07/25/guatemala-the-paradox-of-inequality-the-cruelty-of-poverty/

[4] https://elperiodico.com.gt/nacion/2019/11/06/tse-cancela-al-partido-fcn-nacion-por-ocultar-financiamiento/

[5] https://www.americas.org/es/lo-que-la-cicig-enseno-a-guatemala/

[6] https://www.plazapublica.com.gt/content/morales-cierra-la-puerta-la-cicig-y-amaga-con-autogolpe-de-estado-con-musica-de-mariachis-de

[7] https://thehill.com/latino/276793-guatemalan-president-offers-trump-cheap-labor-for-border-wall

[8] https://www.youtube.com/watch?v=zdYx5PmCkrg

[9]https://www.youtube.com/watch?v=zmgkQFdRWF8

[10] https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/eeuu-sanciona-a-diputado-julio-juarez-con-ley-global-magnitsky/

[11] https://nomada.gt/pais/la-corrupcion-no-es-normal/exclusiva-jimmy-cobro-sobresueldo-de-q50-mil-del-ejercito/

[12] https://www.cicig.org/comunicados-2019-c/informe-impunidad-y-redes-ilicitas-un-analisis-de-su-evolucion-en-guatemala/

[13] https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/05/07/ejercito-institucion-criminal-y-obsoleta/

[14] https://elperiodico.com.gt/elpeladero/2018/04/22/jimmy-morales-y-su-laberinto/; https://elperiodico.com.gt/elpeladero/2017/09/10/elpeladero/

https://elperiodico.com.gt/elpeladero/2019/11/23/cuidado-con-las-malas-juntas/

[15] https://www.prensalibre.com/economia/salario-minimo-2019-guatemala-publicado-en-el-diario-de-centroamerica/

[16]http://www.repositorio.usac.edu.gt/10779/1/TD-132.pdf

[17] https://www.infobae.com/america/agencias/2019/12/30/presidente-morales-decreta-un-3-de-aumento-salarial-en-guatemala/

[18]https://lahora.gt/morales-dice-que-investigaran-a-grupos-de-ddhh-y-estos-piden-que-lo-investiguen-a-el/

[19] https://nomada.gt/pais/actualidad/como-la-comision-de-la-anti-cicig-le-hizo-un-gran-favor-a-la-cicig-en-su-informe/

[20] https://elperiodico.com.gt/nacion/2019/08/22/tala-de-arboles-continua-en-bosque-de-zacapa/; https://elperiodico.com.gt/elpeladero/2019/08/17/alonzo-el-talador/

[21] https://www.plazapublica.com.gt/content/criminalizacion-de-la-resistencia-social-en-guatemala?qt-las_mas_footer=1&page=3; https://www.prensacomunitaria.org/cronicas-de-injusticia-en-la-guatemala-profunda/

[22] https://elperiodico.com.gt/opinion/2019/05/18/la-libertad-se-consigue-luchando/

[23] https://es.globalvoices.org/2020/01/10/liberan-a-periodista-indigena-guatemalteco-acusado-de-terrorismo/

[24] https://nomada.gt/pais/actualidad/jimmy-morales-ignoro-a-jefes-de-la-pnc-y-ordeno-que-100-policias-llegaran-al-hogar-seguro/

[25]https://www.wsws.org/es/articles/2019/01/10/guat-j10.html; https://elperiodico.com.gt/opinion/2018/12/17/jakelin-caal-maquin/

[26] https://www.dw.com/es/guatemala-dan-amparo-para-impedir-salida-de-embajador-sueco/a-43988565

[27] https://elperiodico.com.gt/nacion/2018/08/13/ministros-y-secretarios-presidenciales-acuden-a-cc-para-explicar-por-que-piden-cambiar-al-embajador-anders-kompass/

[28] https://news.un.org/es/story/2019/01/1449022; https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/canciller-se-reune-con-secretario-general-de-la-onu/

[29] El ejemplo más directo es la familia rusa Bitkov que compró a funcionarios guatemaltecos pasaportes falsos y usurpación de estado civil. Su defensa se basó en que eran perseguidos del Kremlin mientras en Rusia son acusados por un banco de estafa por $6 millones. Dos de los pasaportes de los Bitkov, fueron obtenidos durante la gestión del ministro de Gobernación de Morales, Enrique Dehenhart, mientras fungía como Interventor de la Dirección General de Migración.

[30] https://www.prensacomunitaria.org/discurso-completo-de-jimmy-morales-ante-las-naciones-unidas/

[31] https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/el-discurso-de-jimmy-morales-ante-la-onu-en-15-frases/; https://nomada.gt/pais/actualidad/resumen-del-dia-el-ultimo-berrinche-de-jimmy-en-la-onu/

[32] https://www.prensalibre.com/guatemala/politica/jimmy-morales-es-nombrado-kaibil-honorario-por-el-ejercito/; https://elperiodico.com.gt/nacion/2019/12/06/jimmy-morales-el-kaibil-honorario-del-ejercito/

[33] https://nomada.gt/elecciones-guatemala-2019/

[34] https://www.youtube.com/watch?v=Y0z8OWTgYD8

[35] https://www.prensalibre.com/opinion/columnasdiarias/a-jimmy-morales-le-espera-la-justicia/